Los hombres somos como tripas de cerdo que el carnicero demonio rellena de carne picada para hacer chorizos. Y al sobreponerme ante mi mismo para liberar a Camila de mis intenciones, dejé un par de mi ser sin relleno y por eso me siento vacio, vacio, intranquilo, colérico, enfermo. El hombre se rellena de mujer - carne picada - como una tripa de cerdo para estar contento. Que vulgaridad!
Sr Presidente. AA
No hay comentarios:
Publicar un comentario